Archivos para febrero, 2012


David Yagüe, escritor y periodista, nos adentra en un Irak desconocido para muchos por medio de su libro “Bravo Tango Siete. El contratista”. Un thriler lleno de intriga y acción donde disfrutamos de una trepidante investigación que transcurre tras la caída de Sadam Hussein. La policía del nuevo Irak quiere convencer al mundo de su capacidad para resolver sus propios problemas. Para ello forma un grupo de policías chiitas y sunitas que deberán rescatar a un americano que ha sido secuestrado por la insurgencia.

¿Qué fue lo que te impulsó a escribir una historia sobre un país como Irak?

Siempre me ha interesado la historia de los conflictos e Irak, en concreto. Cuando pensé en escribir esta novela tenía muy claro que quería una novela policiaca, un thriller donde hubiera acción y suspense, pero que esta fuera realista. El Irak tras la invasión de la coalición me daba todo lo que necesitaba: una situación injusta y un marco adecuado para una historia así.

¿Cuáles son tus referencias literarias?

Como lector me gusta leer de todo, o casi. Sin embargo, creo que como escritor el género que más me influye es el negro y policiaco. Siempre he disfrutado con los clásicos del hard boiled americano y, en esta primera novela, en Bravo Tango Siete. El contratista, tienen mucho que ver los policiacos ambientados en épocas muy convulsas o de guerra (pienso, por ejemplo, en la trilogía Berlín Noir de Kerr o El comisario Di Luca de Carlo Lucarelli).

Son pocos los libros en los que las historias se centran en personajes iraquíes. Este es el caso de Bravo Tango Siete. El contratista. ¿Querías dar a conocer la versión de los que no suelen ser oídos?

Claro. Piensa que si contara la historia de un agente de una agencia norteamericana o de un soldado de EE UU que viaja en Irak a investigar el secuestro de un compatriota sería una historia que la literatura y el cine de EE UU han repetido hasta la saciedad, cambiando de país. No, quería ponerme en el papel de las víctimas, en los que han sido invadidos, en los que se quedan en el país cuando los chicos del Tío Sam vuelven a casa. Creo que eso le da a la historia mucho más valor y la convertía en un reto, para mí, como escritor y para el lector.

La historia gira en torno a Kasem, un antiguo policía de Sadam Hussein ¿Qué destacarías de este personaje?
Es un personaje muy oscuro. Es un hombre capaz de torturar, de matar, de hacer lo que sea por su causa. Un tipo que ha intentado dejar un pasado atroz, pero es incapaz. Y ese pasado le alcanza, no lo dudes. Aun así, he intentado que a pesar de toda esa oscuridad, el lector comprenda y vea las razones por las que hace lo que hace. Creo que lo he logrado, porque ya me han comentado varios lectores y lectoras que, a pesar de todo, les caía bien y sufrían con él.

¿Cómo te has documentado? ¿Cuál es la mayor dificultad con la que te has encontrado?
Me gustaría decir que he viajado a Irak, pero en realidad no ha podido ser. Ni mi situación ni la del país lo habrían permitido. Así que he llenado ese vacío con trabajo de ratón de biblioteca. He consultado hemerotecas, medios internacionales, una gran cantidad de libros, blogs y páginas web, hasta lograr tener un contexto creíble para la novela. La mayor dificultad ha sido sin duda ponerme en los pantalones de personajes iraquíes, que tienen una cultura y unas costumbres tan diferentes a las nuestras. Eso, y encontrar y utilizar los nombres adecuados para cada personaje.

¿Qué es lo que nos quieres transmitir con esta historia?
Lo principal que busco con Bravo Tango Siete. El contratista es entretener, que me digan los lectores que se han quedado hasta las tantas leyendo porque no podían dejarlo. Después, quería acercarme a una historia, la de los contratistas de seguridad, una de esas injusticias que pasan de puntillas por los medios españoles, y sobre lo que ocurre en Irak tras la desastrosa posguerra. Si logro que algún lector termine el libro y vaya a Internet a buscar más información sobre Irak o los contratistas, será un objetivo extra cumplido.

¿Qué le dirías a todos aquellos que aún no se lo han leído?
Que se animen, que se acerquen al libro. Van a encontrar una historia breve pero muy rápida, llena de suspense y supervivencia, ambientada en el Irak que está detrás de lo que vemos en las noticias. Estoy seguro de que les va a sorprender. Y no lo digo porque lo haya escrito yo (risas)…

Como escritor novel ¿has tenido muchas dificultades a la hora de publicar tu libro? ¿Qué tal ha sido la experiencia?
Sí, he recibido muchas, muchísimas negativas y la novela ha estado a punto de ser firmada por tres editoriales, antes de llegar a Atanor, a los que agradezco enormemente que me dieran la oportunidad. De momento, la experiencia está siendo maravillosa y enriquecedora, es mi primera novela y estoy aprendiendo de todo el proceso.

¿Tienes algún nuevo proyecto en mente?
Sí, recientemente he escrito un par de relatos y estoy en el proceso de corrección de una nueva novela. No voy a contar mucho, pero cambiaré de género, aunque espero volver al policiaco muy pronto. Tengo en la cabeza multitud de ideas, así que espero quedarme por estos lares libreros durante bastante tiempo.


Nueva presentación de la novela en Madrid. Será en…

Casa del Libro de Fuencarral (C/Fuencarral 119, Madrid)

Jueves 16 de febrero

A las 19.30 horas (entrada libre).

Participan el escritor Mario Escobar y el director de documentales Clemente Tribaldos.


Esta es sin duda la reseña que más ilusión me hace escribir desde que abrí el blog, y también la más complicada, ambas por el mismo motivo, el autor es un amigo y eso siempre hace más difícil hablar de un libro, aunque también más satisfactorio. Sé lo mucho que le ha costado poder ver publicada esta, su primera novela, los “no”, retrasos, momentos en que parecía que todo el trabajo empleado no iba a llevar a nada, hasta que el mes pasado pude asistir a la presentación del libro y verlo por fin físicamente. “Bravo Tango Siete. El contratista” no podía estar de mayor actualidad, nos sitúa en el Irak post Sadam Hussein, y nos mete de lleno en el oscuro mundo de los contratistas, mercenarios extranjeros que más que hacerse cargo de la seguridad de empresas privadas, suelen infringir la ley amparados por el vacío legal existente. En la novela, uno de ellos, el estadounidense Carl Robson, es secuestrado por un grupo de la insurgencia iraquí. Para rescatarlo, la policía crea un grupo de rescate formado por sunitas y chíitas, a cuyo mando se encuentra Kassem, antiguo torturador y ex miembro de la policía secreta de Sadam. Con un ritmo trepidante, seguimos a Kassem en su investigación, en una lucha contrareloj, ya que si no consigue dar con el estadounidense perderá para siempre a su hijo pequeño, lo único que le queda tras perder a su mujer en un bombardeo. Los puntos fuertes de la novela son su ritmo frenético que nos lleva a devorarla al querer saber cuál será el desenlace y una ambientación muy cuidada, con pequeños detalles que ayudan a meternos aún más en las ciudades de Bagdad y Basora. Se nota la exhaustiva documentación: comidas, música, las calles que recorren… todo nos lleva a Irak. Los personajes están muy bien trazados y, aunque ninguno de ellos es un héroe (más bien al contrario, todos tienen un trasfondo muy oscuro), podemos comprender sus motivaciones e incluso compadecernos de Kassem y desear durante toda la lectura que consiga encontrar al contratista para que así pueda escapar con su hijo de la violencia del país. Varias tramas paralelas se van uniendo en una historia muy visual y cinematográfica, salpicada de escenas de acción trepidantes y momentos de auténtico suspense. Para mi gusto, lo mejor de todo ha sido el final, donde todo queda atado y bien atado, y donde, tras varios giros de la trama, nos llevamos algunas sorpresas. La pena es que este excelente debut se vea empañado por algo que viene a ser ya algo habitual en muchas ediciones, y son las numerosas erratas que, esperemos, en futuras ediciones se corrijan. Una sugerencia que he hecho al autor es la de introducir un glosariode términos ya que, aunque por el contexto se entiende todo perfectamente, hay algunas palabras que quedarían así mejor explicadas.

 En definitiva, se trata de un thriller trepidante que no nos deja ni un momento de descanso, ágil y muy entretenido, y colocado en un escenario de plena actualidad como es Irak, el terrorismo y la violencia desatada que se vive a diario en sus calles. Una violencia que vemos todos los días en los informativos y que sólo son ya cifras sin rostro, esta novela les pone cara y motivaciones. Aunque la novela negra  no es un género que haya tocado mucho hasta el momento, esta novela me ha parecido muy entretenida y con un enfoque original en el clásico esquema de investigador ya que, en este caso, Kassem, iraquí de oscuro pasado, no es precisamente el tipo de personaje con el que nos sentiríamos identificados, y como digo, la novela consigue que empaticemos con él, que entendamos lo que ha hecho y hace, y que nos alegremos con cada nuevo avance en la investigación. Un libro muy ameno, una novela negra que toma las líneas esenciales y clásicas del género, como el investigador atormentado por su pasado que ha de resolver un enigma, David introduce la novedad de la ambientación, al situarlo en Irak. De este modo, además de una novela entretenida, supone un toque de atención hacia la situación en este país, la violencia en la que parecen haberse eternizado y hacia la que nosotros parece que nos hemos inmunizado ya, y los excesos cometidos por contratistas y demás extranjeros que, aprovechando la situación del país, han sabido sacar partido del mismo y enriquecerse personalmente a expensas de vidas de miles de personas. Un libro para disfrutar, que se devora sin darnos cuenta. Si os gusta la novela negra, os va a encantar. Si, como yo, es un género al que no prestáis mucha atención, es una manera perfecta de adentrarse en él, ya que conjuga actualidad y entretenimiento, es breve y muy dinámica. No os defraudará.
Escribía Carol, del blog 10.15 Saturday Night, que esta era una reseña que le hacía mucha ilusión escribir. Desde luego, la misma que a mi me ha hecho leer sus palabras sobre mi primera novela. Muchísimas gracias, Carol.

Aquí os dejo el programa para la segunda charla en la que participo en la Casa del Libro de Gran Vía esta semana. Si podéis… ¡pasaros¡

La semana pasada ya os hablamos de la iniciativa que hemos organizado en colaboración con Casa del Libro.
Después del éxito del pasado viernes os presentamos el evento del día 10, donde hablaremos sobre la novela de género en España y contaremos con un nuevo cuarteto de excepción.

Aquí os dejamos el programa para este viernes 10:

La novela de género en España
Casa del Libro de Gran Vía (Madrid), 19,30 horas.


Participan los escritores: Ignacio del Valle (autor de El tiempo de los emperadores extraños, en la que se basa la película Silencio en la nieve), el guionista de televisión y novelista Jorge Díaz, Mario Escobar (autor de El testamento del diablo) y David Yagüe (autor de Bravo Tango Siete. El contratista).


No os perdáis el espectacular dossier de prensa que ha preparado Atanor Ediciones.
Lo podéis ver pinchando aquí.


David Yagüe (Madrid, 1982), coeditor de este blog, acaba de publicar “Bravo, Tango Siete, el contratista”. Periodista además de escritor, ha debutado en el campo de la novela con este magnífico thriller que nos ha tenido intrigados hasta el final.
¿Cómo surgió la idea de ambientar tu primera novela en un territorio tan lejano como Irak?
A mí siempre me ha interesado la historia de los conflictos, entre otros la primera guerra del Golfo y la guerra de 2003, y siempre he estado muy atento a la actualidad de lo que pasaba allí. Cuando empecé a escuchar las historias de los contratistas, lo que leía me pedía a gritos hacer un thriller, una novela negra, entre otras cosas por las situaciones tan injustas que se ven, que generan muchas opciones para contar una novela de acción. Creo que se trata del caldo ideal para ambientar una novela negra, una novela thriller como el que yo quería hacer.
En España no se sabe mucho sobre los entresijos de los contratistas ¿verdad?
No, la verdad que hay pocos o nigún libro sobre ese tema en novela. Trabajos periodísticos hay más pero en concreto novelas no, y eso que estas navidades han tenido su hueco en nuestro país: por ejemplo han estrenado en España una película de Ken Loach sobre el tema, hay un videojuego, Blackwater, para la XBOX, y han salido en un montón de series como Jericho, pero sin tener un protagonismo concreto. Ese hueco lo llena esta novela. En algo he sido original. (Risas).
¿Cómo fue la labor de documentación?
 Pues no ha sido fácil porque además Irak no es un país al que se pueda ir de turismo. Lo he hecho todo desde la lejanía, visitando muchas hemerotecas digitales de medios extranjeros, sobre todo, y leyendo muchos libros acerca de Irak, buscando testimonios tanto por Internet como en libros etc. Con toda esa información obtenida tienes que conformar el fondo de una historia para hacerla verosímil. Sigue siendo ficción, no es un trabajo periodístico ni un ensayo pero hay que hacerlo real para que la gente pueda identificarse con la historia.
¿Qué has querido conseguir con esta novela?
Pues a mí lo primero era que la gente se entretenga, que pasen unas buenas horas de lectura, que lo disfruten y les enganche la historia. Otro objetivo secundario es que se interesen por la situación de Irak, que les pique la curiosidad sobre el tema de los contratistas…Despertar la curiosidad con novelas entretenidas es una herramienta que funciona.
¿Alguna inspiración para el estilo de novela o para la creación de los personajes?
 Mucha novela negra, no podría citar a uno sino a muchos autores. Esta historia tiene mucho que ver con esas novelas negras ambientadas en periodos de conflicto, como por ejemplo la novela de Carlo Lucarelli El comisario De Luca o las múltiples ambientadas en la Alemania nazi. En cuanto a la inspiración para los personajes, me esforcé mucho en que fueran bastante negros todos. Kassem es el prototipo de protagonista atormentado, sí, pero mucho más negro y un poco mas cruel de lo que suele ser habitual en protagonistas de este estilo de novelas.
¿Qué importancia tiene el hecho de que el protagonista sea iraquí?
 Mucha. Podría haber contado esta historia desde el punto de vista americano y habría sido una de tantas novelas sobre un héroe americano que salva a un compatriota secuestrado en zona de conflicto. La gracia es que los protagonistas son iraquíes y tienen un punto de vista lo más iraquí posible. Y además, Kassem es lo bastante cercano a lo occidental para que sea, a su vez, más cercano al lector, pero sigue siendo iraquí. Quizá un occidental no vea tan mal a un contratista porque, por ejemplo, los que trabajan allí sienten que les protegen, pero un iraquí los percibe como tipos agresivos. Ese punto de vista no estaba contado y le aporta un valor añadido a la novela.
La novela es dura y tiene mucho contenido de violencia. Con la realidad de ese país destruido por la guerra, ¿habría sido posible otro tipo de acción?
Si quieres hacer una novela con acción y violencia en Irak no hay que inventar mucho porque atentados, tiroteos, conflictos entre sunitas y chiitas etc… ocurren continuamente. La violencia que se vive allí proporciona el campo perfecto para un thriller de este tipo.
¿Con quién te gustaría que te compararan en las reseñas de los periódicos?
(Risas) No hay que ponerse objetivos muy altos, pero no me importaría que me compararan con el escritor estadounidense Don Winslow, autor de “El poder del perro”.
A ti, como escritor novel, ¿te resultó muy complicado publicar esta obra?
Muchísimo, el panorama nunca ha sido fácil, y ahora con la crisis se ha vuelto una locura: editoriales pequeñas que aparecen y desaparecen, editoriales grandes que editan menos libros…esta novela fue firmada antes por otra editorial y no se pudo sacar, de hecho. Está complicado pero dentro de la labor del escritor está el ser perseverante y no rendirse ante una veintena de “no” por respuesta.
¿Cuál es tu postura con respecto a los nuevos formatos electrónicos?
A mí me encantaría que mis libros llegaran al formato digital y a un precio razonable. Tanto los libros en papel como en digital están a unos precios descabellados, lo que no quiere decir que defienda la piratería porque es aprovecharse del trabajo de otras personas y eso a nadie le gusta, ni al obrero ni al panadero. Pero también es verdad que las industrias culturales como las editoriales no están mirando esta cuestión bajo un prisma adecuado. Debería ser una gran oportunidad para bajar los precios y poner obras al alcance de todo el mundo, pero en lugar de eso, lo ven como una amenaza. Hasta que no cambien su forma de pensar y no se den cuenta de que es una oportunidad que nos va a beneficiar a todos, lo van a seguir viendo como un problema en vez de como un paso adelante.
¿Algún consejo para otros jóvenes escritores que estén buscando publicar sus obras?
Que escriban y escriban y no se dejen amilanar por la cantidad de respuestas negativas que seguramente recibirán. Eso también forma parte de la aventura.

Reseña en Best Seller Español

Publicado: febrero 1, 2012 en Reseñas

No suelo leer novelas ambientadas en zonas de conflicto. Me encanta la novela negra y la de misterio pero hasta ahí llegaban-hasta ahora-mis límites. Desde que he leído “Bravo Tango Siete, el contratista”, ese punto de vista ha cambiado.

Se trata de una novela de acción, un thriller con tintes negros ambientada en el Irak post Sadam, un territorio sumido en una violencia profunda, en conflictos diarios, en bombas, en miseria. Un contratista norteamericano es secuestrado y se le encarga a Kassem, un antiguo policía iraquí con un dudoso y cruel pasado como torturador en la época de Sadam, que investigue y localice el paradero del norteamericano.

Pero nada es lo que parece en esta historia y la novela se adentra en una trama rápida, que engancha desde el primer momento y con numerosos puntos de giro, muchos de ellos inesperados, que mantienen la intriga hasta el final. Es uno de los aspectos que más me han gustado, puesto que resulta muy complicado, y más para un escritor novel como David, mantener la tensión y el interés hasta el final tan bien como él lo ha hecho.
Me ha parecido también muy original que la novela esté contada desde el punto de vista de los iraquíes. Esa característica le da un toque que no suele verse en las novelas que llegan a las librerías y la hace muy interesante. Eso si, el libro está colmado de violencia a todas horas y en todos los capítulos. David Yagüe no ha dudado en representar el panorama de Irak en toda su crueldad y eso es duro, avisamos.
En resumen, David Yagüe ha conseguido dibujar, perfectamente, la situación del Irak actual, y ha sabido insertar, dentro de esa realidad, una historia que corre sola y que te deja, a pesar de toda la violencia, un buen sabor de boca.
Muchísimas a Ana Cordón por esta reseña que puedes leer aquí.