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Hace un par de semanas estuve en la Cadena Ser Madrid Sur hablando de Bravo Tango Siete. El contratista con Chema Contreras y David Sañudo. Fue un rato de charla muy agradable que disfruté mucho (y espero que los oyentes también).

Aquí podéis escuchar la entrevista completa.

Y las primeras líneas que leí en directo.

Reseña en Libros que hay que leer

Publicado: septiembre 13, 2012 en Reseñas
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Otra reseña muy elogiosa de la novela en Libros que hay que leer. No tiene desperdicio

 

Si bien “Bravo tango siete el contratista” es la primera novela de David Yagüe, para nada parece la obra de un novato. Y es que, en realidad, no lo es: novelas no habrá escrito pero su experiencia en el ámbito literario y periodístico es grande (como podéis ver en su ficha de autor) y eso se nota. Y mucho.

David ha construido un thriller trepidante, con muchísima acción, que en muchos momentos parece una de esas películas de acción protagonizadas por Sylvester Stallone, Bruce Willis o alguno de esos otros actores especializados en cine de acción.

La acción nos sitúa en el Irak post-Saddam. Un país que todavía vive en tensión, con grupos insurgentes y terroristas pululando por doquier y americanos metiendo constantemente las narices en la vida de la población. El secuestro de un mercenario (un contratista de seguridad como, más finamente, se les llama) es la excusa para el desarrollo de una trepidante historia donde todos son malos y donde cada uno va a lo suyo sin saber de quién se puede fiar (si es que se puede uno fiar de alguien en unas circunstancias como ésas).

Curiosamente, el protagonista de la novela, Kassem, es “un malo”. Fue miembro de la policía secreta de Saddam Hussein, ésa que hizo vivir tan malos momentos a la población y durante esos años hizo de todo: la tortura y el asesinato no supone un secreto para él. Sin embargo, tras la muerte de Saddam consiguió desaparecer con su hijo y el gobierno le cree muerto. Digo que curiosamente el protagonista es “un malo” porque los novelistas normalmente eligen buena gente para protagonizar sus novelas, de tal manera que el lector coja al protagonista un cierto cariño que haga que se meta más en la trama. Pero Kassem es malo, sin paliativos. Cierto que actuaba cumpliendo órdenes y cierto que tiene remordimientos por lo que hizo pero también lo es que, si se le lleva al límite, no dudará en volver a hacerlo. Y al límite le llevan para que acepte la misión que le encomiendan: o rescata al americano o su hijo morirá.

 

¡Muchísimas gracias LAKY!

Reseña en Literaturas

Publicado: septiembre 13, 2012 en Reseñas
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El Thriller es un género usualmente maltratado en la literatura. Algo así como el “cine comercial”. Una especie de Indiana Jones literario que suele despreciarse a priori, en aras de no se sabe bien qué.

Pues dicho esto y superados los prejuicios, David Yagüe ensambla su opera prima sin complejos y con oficio, para construir una novela entretenida en la línea de la tradición anglosajona. La premisa de la historia, el secuestro de un Contratista americano a manos de la insurgencia en el Irak post Sadam, sirve para ofrecer un fresco del conflicto lleno de ambigüedades, sin dejar de lado un propósito firme y decidido por ofrecerle al lector un entretenimiento ameno y una oportunidad para reflexionar.

Más allá de la trama y sus aristas, el autor se preocupa por reflejar las diferencias culturales, vitales y de conciencia, entre dos mundos que parecen condenados a enfrentarse, sin dejar nunca de lado el aspecto meramente humano del conflicto y los sentimientos que lo alimentan. El miedo, la violencia extrema, el odio, la codicia…

Para articular la trama el autor se vale de una ambientación creíble y un estilo conciso puesto al servicio de la acción. Un ejercicio dinámico en el que se persigue el ritmo por encima de otras consideraciones estéticas y que logra despertar en el lector una sensación casi visual, que engarza, a mi modo de ver, con el aire cinematográfico de toda la novela.

Dentro de su estructura, periodística y escueta, a ratos emparentada con los informes militares y profusamente documentada, David Yagüe mantiene, a lo largo de la narración, una voluntad, más o menos soterrada, por arrojar luz a las tinieblas. Por encontrar una brizna de cordura en el desierto, la destrucción, la guerra. Un esfuerzo por mantener el pulso a sus personajes sin abandonarles del todo a la espiral de violencia que les rodea. Aunque esos mismos personajes puedan, a veces, resultar estereotipados,  mantiene la impresión de que no se alejan demasiado de la realidad. Una realidad que por momentos resulta imposible de abarcar en toda su amplitud. Aunque eso tampoco importa. Lo que importa es que el relato mantiene vivo el interés del lector y funciona.

¡Muchas gracias Irene R. Aseijas! Podéis leer la reseña original aquí.



Hace ya muchos meses que recibí una tímida petición, por parte de un escritor novel, para leer su novela. Me contaba que la historia estaba situada en el Irak posterior a la caída de Sadam Hussein y me pedía que le diese una oportunidad a su libro. Peticiones como la deDavid Yagüe nos llegan muchas y está claro que no podemos aceptarlas todas pero como el tema me resultaba atractivo y, además, el libro venía avalado por una blogger con mucho criterio y buen gusto literario, Carol de 10.15 Saturday Night, me decidí a darle una oportunidad . Así pues, David Yagüe y su Bravo Tango Siete. El contratista vienen a engrosar esa larga lista de libros entretenidos y amenos alejados los escaparates de las grandes librerías.
Irak. Un país que ha copado, y sigue haciéndolo, multitud de páginas en diarios de todo el mundo, de minutos en las radios de medio planeta y de imágenes escalofriantes que solo pueden ser fruto de la locura de una guerra. Pues hasta este país nos trasladamos nada más abrir las páginas de esta novela. Así pues, nos encontramos de golpe con una realidad que conocemos fundamentalmente por los medios de comunicación: acaba de caer Sadam Hussein, el país se encuentra en guerra con EE.UU. y resulta que han secuestrado a un soldado estadounidense provocando una verdadera matanza durante la operación.
Todos estos acontecimientos provocan que Kassem Homan vuelva a la primera línea de fuego y de acción, reincorporándose a la policía iraquí. Homan fue un conocido torturador durante el régimen de Sadam y llevaba años escondido y viviendo en el anonimato. Pero, por varias razones, se ve de golpe al mando de una investigación que no tiene ni pies ni cabeza. Acompañado de varios colaboradores y con la sombra de la amenaza cerniéndose sobre él, Kassem Homan tendrá que intentar averiguar donde está Carl Robson, el soldado y contratista secuestrado, y encontrarlo antes de que sea demasiado tarde para ambos.
El ritmo de toda la novela es trepidante y, en algunas partes, también angustioso. La trama es sólida y mezcla temas peliagudos como la convivencia entre islamistas sunitas y chiitas, el terrorismo, la guerra o la seguridad de la población en un país al borde del colapso. También hay sitio para los abusos de poder, las relaciones basadas en la conveniencia y la violencia.
Sin embargo, el gran punto fuerte de esta novela no creo que esté en su ambientación o en su estructura o lenguaje, sino en los personajes. No es que sean ni mejores ni peores que los de otros thrillers pero, simplemente, son iraquíes y, por tanto, la historia nos la cuentan ellos en primera persona. De esta forma, el autor se aleja un poco del convencionalismo de contar siempre las cosas desde la óptica occidental y eso, aparte de novedoso, se agradece.
Creo que David Yagüe puede presumir de haberse estrenado con éxito en el difícil mundo de la literatura, con un libro adictivo y diferente. Si os gustan este tipo de libros, os gustará Bravo Tango Siete. El contratista.
Muchísimas gracias Marina por la reseña (Lee la reseña original).

Bravo Tango Siete. El contratista, de David Yagüe (ed. Atanor, 2011) es un trepidante thriller que nos ofrece una dura historia de acción, violencia y traición en el Irak post Sadam Hussein.

Con su primera novela, el periodista David Yagüe consigue engancharnos desde la primera página, sin darnos tregua a lo largo de la lectura, con giros constantes, revelaciones sorprendentes y escenas crueles cargadas de realismo, hasta llegar a un impactante final.

La historia comienza con el ataque de la insurgencia a un convoy que regresa de una misión al sur del país y el secuestro de Carl Robson, un contratista de seguridad estadounidense. Ya en este episodio inicial comprobamos cómo la novela nos sumerge en una atmósfera asfixiante donde se respira la tensión en cada párrafo.

El secuestro del contratista es tomado en serio por la policía del nuevo Irak posterior a la caída de Sadam Hussein, que quiere demostrar al mundo que puede resolver una situación así de problemática. Para encontrar a Robson, crean un peculiar equipo formado por chiitas y sunitas, a cuyo frente colocan a Kassem Homan, un conocido torturador, ex miembro de la policía secreta de Sadam Hussein, que llevaba años desaparecido.

Homan tendrá que volver a Basora, cuna de la mayoría chiita del país, que había sufrido la represión del régimen de Sadam. Presionado hasta el límite a nivel personal y chantajeado, allí tendrá que enfrentarse a sus fantasmas del pasado, así como a sus antiguos enemigos, que se encuentran incluso dentro de su mismo equipo, mientras tendrá que encontrar y salvar a un hombre al que odia.

Con una narración ágil, directa y un ritmo frenético, nos acercamos a un país convertido en un “gigantesco escenario del crimen” donde la vida humana no tiene ningún valor y la muerte es un negocio. Los giros serán constantes, el autor nos tendrá preparada varias sorpresas a lo largo de la novela, mientras asistimos a una trama donde se mezclan las polémicas compañías de seguridad privadas, insurgentes, terroristas de Al Qaeda, el Gobierno de EE UU y los distintos grupos armados que luchan por controlar el país.

David Yagüe nos ofrece una novela interesante y valiente en su debut, una historia que no nos va a dejar indiferentes. (La reseña original)

!Muchísimas gracias por la reseña Miguel Ángel¡


Otra nueva reseña, esta vez en la web ‘Libros que voy leyendo’. Lo califican como ‘Bueno’ y dicen…

La novela que hoy os traigo no es fácil de reseñar y mucho menos sin destripar su contenido, pero lo vamos a intentar. Bravo Tango Siete. El contratista es su título y con ella nos trasladaremos a Iraq

Un contratista de seguridad estadounidense es secuestrado por la insurgencia, un acto no tan fuera de lo común, pero en esta ocasión la policía del nuevo Irak quiere demostrar al mundo de que es capaz de tomar el control y resolver el caso. Para ello forma un grupo dirigido por un exmiembro de la policía secreta de Sadam Hussein y compuesto por un heterogéneo grupo de agentes sunitas y chiítas.

Sin embargo el protagonista de la novela es un exagente capaz de torturar y hacer todo lo posible por alcanzar sus objetivos. Un personaje muy interesante por tener diversas facetas que nos son presentadas a lo largo de las páginas.

Sorprende el estilo ágil y directo del autor, capaz de introducirnos en las calles de ciudades como Bagdad o Basora, donde un halo de peligro y tensión cubre todo. No estamos ante una novela de espías, si no ante una novela negra que nos muestra de cerca el terrorismo y la violencia ante la que en muchas ocasiones cerramos los ojos al ver las breves noticias que nos muestran los informativos.

Bravo Tango Siete. El contratista es una novela que conjuga actualidad y entretenimiento, sin descuidar el estilo y dotándola de un ritmo trepidante que hace que devoremos las páginas buscando el sentido a acciones violentas que en verdad nunca tendrán sentido ni justificación.

Por último, me gustaría destacar lo interesante que es que los protagonistas de la novela sean personas iraquíes, pues el punto de vista americano lo hemos podido contemplar en muchas ocasiones, pero ver el conflicto a través de un iraquí le aporta mucha fuerza y originalidad a la historia.

Podéis leer aquí la reseña completa.


Otra buena reseña en el blog ‘El simio lector’…

El género negro está experimentando un empuje impresionante los últimos años. Hay novelas muy interesantes que cogen nuevos relatos, surgidos de las mentes de escritores que se acercan al género con ideas frescas y sugerentes y eso se agradece.

Bravo Tango Siete: El Contratista es la historia de un secuestro. Un caso que tiene que resolver un detective con serios problemas con la autoridad que controla las Fuerzas de Seguridad y que se ve implicado en el asunto a la fuerza, sin quererlo y con amenazas.

Hay policías corruptos, capos del submundo, una ciudad perversa y que devora a sus habitantes, nada es lo que parece y además, hay una chica que acaba haciendo perder la cabeza al protagonista. Lo tiene todo. Y más.

Porque el escenario donde transcurre este argumento tan típico de las novelas negras no es Nueva York, ni ninguna ciudad de Estados Unidos, ni siquiera europea. Todo transcurre en Irak, donde un contratista americano (dulce eufemismo para no decir mercenario)es secuestrado y un antiguo interrogador de Sadam es obligado a dirigir la investigación.

A partir de ahí, podemos imaginar lo que ocurrirá en la historia, aunque no su desenlace. Las viejas argumentaciones se mezclan con la situación en el país, creando un conjunto que sorprende y gusta. No se trata de un canto antibelicista, ni de una novela costumbrista en un país destrozado por la guerra.

O quizás sí, pero lo que importa aquí es la historia, la de siempre, la que se ha contado una y otra vez, y se volverá a contar, sin perder la frescura y ofreciendo más horas de entretenimiento y diversión lectora. Y todo ello en solo 186 páginas, con lo que tiene la duración exacta para que no se haga pesada y resulte atractiva y diferente lo que solemos leer del género.

La reseña completa.


Otra reseña de la novela que aparece en el blog  ‘De todo un poco’ (muchísimas gracias por tu interés María y por la reseña).  Es muy buena,…

Hace unos meses, el periodista y escritor David Yagüe se puso en contacto conmigo para ofrecerme leer ‘Bravo Tango Siete. El contratista’, su primera novela. Antes de aceptar su propuesta, pude ver el tema que trataba en su libro y, la verdad, me llamó muchísimo la atención.

Antes de empezar a reseñar, me gustaría darle las GRACIAS a David. Hemos pasado unos meses en contacto porque parecía que la novela no quería llegar a mis manos. Al final, todo llega y esta misma semana tenía en mi buzón ‘Bravo Tango Siete. El contratista’. Apenas me ha durado dos días entre las manos y tengo que decir, que ha cumplido con creces las expectativas generadas…

‘Bravo Tango Siete. El contratista’ comienza y termina en Irak. Tras la caída de Sadam Hussein las tropas internacionales, en concreto las americanas, siguen campando por un país destrozado, lleno de polvo y terror en las calles.

Carl Robson es un contratista de seguridad estadounidense, algo así como un mercenario, que es secuestrado por la insurgencia iraquí. Por motivos que en un principio desconocemos, parece ser que su rescate es algo prioritario, tanto, que la nueva policía de Irak se pone al servicio de los estadounidenses para lograr rescatar a este hombre y así dar una nueva imagen al mundo. Al frente de esta misión se pone Kassem Homan, un ex miembro de la policía secreta del dictador Sadam. Kassem es un tipo peculiar, que tiene un pasado que poco a poco iremos descubriendo porque para él, lo que de verdad está en juego, es la vida de su hijo.

En este grupo especial de operaciones, hay chiitas, sunitas y kurdos. Sorprendentemente, las diferentes facciones políticas del país se unen para intentar salvar la vida a un soldado americano y por eso, saltan chispas entre ellos… Las discrepancias y la poca confianza entre unos y otros es algo evidente y, por lo tanto, algo que en ocasiones no hará más que retrasarles en una investigación cada vez más turbia y que se va complicando cada día que pasa.

El Gobierno de los Estados Unidos, Al Qaeda, la insurgencia, los mercenarios… Todos son protagonistas en ‘Bravo Tango Siete. El contratista’, una novela llena de acción y con una trama trepidante que nos dejará sin respiración y con ganas de saber más página a página, hasta que nos encontramos con un final del que no nos sorprendemos pero que tampoco esperamos.

Con ‘Bravo Tango Siete. El contratista’, nos trasladamos a un Irak post Sadam Hussein, un Irak del que todos tenemos imágenes en la cabeza pero que al mismo tiempo nos parece irreal, quizá por la distancia, quizá porque no queremos creer que en determinadas partes del mundo las bombas exploten día sí, día también y los atentados suicidas sean rutina.

David Yagüe rubrica una espléndida novela, un thriller magnífico, con ciertos tintes cinematográficos pero que, por fortuna, la podemos disfrutar en papel. Escrita en tercera persona, ‘Bravo Tango Siete. El contratista’, rezuma originalidad por sus diálogos, por su trama y porque a pesar del tema serio que trata, el humor también está presente con frases ingeniosas y puntillosas.

También habría que destacar al grupo de protagonistas a los que David ha sabido dar vida. La desconfianza reina entre ellos, enBasora, en una ciudad donde los fantasmas se multiplican, y es que, esta frase, es la que mejor define una novela de la que nos costará desprendernos y que desearemos que dure un poco más.

‘Bravo Tango Siete. El contratista’ es un libro diferente muy bien articulado y estructurado, con capítulos cortos y ágiles, que nos va situando en una trama política y de acción, que nos llevan por toda la geografía iraquí, en la que viajamos a través del furgón de este curioso grupo y que tienen una misión que cumplir. ¿Se salvará Carl Robson? 10/10.

La reseña en su post original. 


Otro lector VIP, que ha ido apareciendo en estos dos meses de andadura de la novela. Se trata del escritor santanderino Pedro Santamaría, autor de la novela Okela. Espartanos en Cantabria (Pàmies, 2011). Dice de la novela…

Muy dinámica, muy bien hilada y manteniendo el suspense de principio a fin. Bravo Tango Siete no te deja descansar y destila un pragmatismo natural y humano: Las cosas son como son pero nada es lo que parece, ni los malos son tan malos, ni los buenos son tan buenos.

¡Muchísimas gracias Pedro!