Archivos para enero, 2012


En Best Seller Español -blog en el que participo- os presentamos una iniciativa que hemos montado con la colaboración de Casa del Libro. Se trata de Charlas con mi escritor. Serán dos encuentros con escritores españoles que se celebrarán los dos primeros viernes de febrero en la Casa del Libro de Gran Vía (Madrid).

Aquí os dejamos el programa para este viernes 3:

Los best seller en España
Casa del Libro de Gran Vía (Madrid), 19,30 horas.
¿Cómo se promociona un libro? ¿Se puede escribir un best seller?

Participan los escritores Eric Frattini (autor de El oro de mefisto), Mario Escobar (autor de El testamento del diablo), Alberto Grandos (autor de Los vigilantes de los días) y David Yagüe (autor de Bravo Tango Siete. El contratista).

 

Así que, como el acto cuenta con mi participación, ¡allí os espero¡


En un país golpeado por la violencia, Irak, donde la época de posguerra que se vive no es mejor que la anterior, un gobierno desesperado por salir de su atolladero y poder por fin ser tomado en serio por paises invasores, que hasta el momento lo único que han hecho es entorpecer su evolución con la excusa de ayudar, decide reunir a un grupo de policías chiitas y sunitas con el fin de rescatar a un americano que ha sido secuestrado por la insurgencia. Este grupo está liderado por Kassem Homan, un antiguo policia de seguridad que se cree muerto desde la invasión de 2004, un torturador de la policia secreta de Sadam. Tras años en paradero desconocido es localizado y forzado a encabezar este grupo de personas que tendrá como misión localizar al americano. La policia del nuevo Irak quiere demostrar que es capaz de resolver una situación como esta, aunque para ello deban colaborar con la policia estadounidense y britanica. Cosa que por cierto no les hace ninguna gracia.

Paralelamente a esto viviremos el cautiverio de Carl Robson, el americano secuestrado. Durante la investigación para su liberación el grupo liderado por Kassem Homad deberá recorrer Bagdad y Basora, donde se enfrenta a compañías de seguridad privada, como Red Horse, a insurgentes, a terroristas de Al Qaeda y a grupos armados que luchan por controlar el país.

A lo largo de la novela seguimos la historia de estos dos personajes, uno desde su cautiverio, y el otro desde sus recuerdos del pasado que no dejan de atormentarle. Unos recuerdos que le unen a uno de los personajes secundarios, Ganem Jairi, quien le ordena esta misión. Kassem a pesar de sus reticencias sobre esta investigación deberá llevarla a su fin como sea pues de que esta se realice correctamente no depende solo su vida, sino también la de alguien muy querido para él,su hijo Asan.

Ambientada en el Iraq de la posgerra nos trasladamos a las calles de un país que aún sigue en conflicto,ahora entre chiitas y sunitas. Unos ambientes llenos de violencia de los que surgen unas historias humanas. Todos conocemos por medio de los medios lo que sucede en estas guerras, bueno, parte de lo que sucede, pues además de la violencia que en ellas tiene lugar también hay historias, historias humanas. En estas es en las que el autor de este libro se centra

En este thriller policiaco lleno de giros en la trama, donde nada es como empieza, disfrutamos de una trepidante investigación que transcurre en Bagdad tras la caída de Saddam Husein. Personalmente me ha encantado el libro, no suelo ser lectora de novelas policiacas, no porque no me gusten, bueno, realmente no se porque, supongo que hasta el momento me había centrado en otro tipo de historias, pero desde que conocí este libro y su historia me llamó mucho la atención. No solo fue la sinopsis del libro lo que me atrajo, sino también su porta y su contraportada. Una portada en la que se puede leer en grande “BRAVO TANGO SIETE. El contratista”. Un título que a mí personalmente me dejo intrigada. Eso unido a la sinopsis que se puede leer en su reverso terminó por reconciliarme con un género, el policiaco, que había dejado un poco de lado.

Aquí tenéis el post original de Marta. Muchísimas gracias.


Aquí os dejo la entrevista que me realizó Neo Coslado para para la emisora de la Sierra de Madrid de la Cadena Cope. Espero que os guste…

http://www.goear.com/files/external.swf?file=d5fa750

Gracias Neo por la entrevista. Ha sido un placer.

Bravo Tango Siete, en Cuéntate la vida

Publicado: enero 18, 2012 en Reseñas

Descubrí este libro en la presentación del pasado 15 de diciembre, hace justo un mes y como siempre que voy a una presentación, salí de allí con muchísimas ganas de leer el libro, recién comprado y dedicado por su autor, David Yagüe. Aun así, he podido contenerme y al final lo he leído entre el lunes 2 y el martes 3 de enero. Entre lo cortito que es, con 184 páginas, y lo muchísimo que engancha, el libro me ha durado un suspiro.
Esta obra nos traslada al Irak de la posguerra, tras la caída de Sadam Hussein. La historia comienza con el secuestro de Carl Robson, un contratista de seguridad estadounidense que ha sido secuestrado por la insurgencia. Pero no es un secuestro más de los muchos que tienen lugar en el país, este es especial. Por eso la nueva policía de Irak quiere utilizarlo para lavar su imagen y demostrar al mundo y a su propio país que puede resolver la situación y encontrar al contratista sano y salvo antes de que sus secuestradores graben en directo su degollación.
 Para lograr su objetivo, forman un grupo especial, compuesto por policías sunitas y chíitas que tendrán que colaborar con policías estadounidenses y británicos. Al frente de este grupo está el protagonista de esta historia, Kassem Homan, un ex miembro de la policía secreta de Sadam Hussein, un torturador desaparecido desde hace años.

Ahora se ve obligado a volver al trabajo, aunque no le guste. Aunque no quiera recordar, aunque no se atreva a enfrentarse a sus fantasmas, aunque no quiera volver a tener pesadillas con sus víctimas, con las cientos de personas a las que torturó, asesinó o mandó ejecutar.

Pero no le queda más remedio. Porque Ganem Jairi le ha chantajeado con lo que más quiere, con lo único que tiene en la vida desde que a su mujer la mató un mortero estadounidense: su hijo Asán. Él no lucha por el prestigio de su país, por convencer al mundo de la capacidad de la policía de Irak, ni siquiera por rescatar al contratista estadounidense. Él solo lucha por su hijo. Por eso está dispuesto a llegar hasta el final.

Con un ritmo trepidante, giros inesperados y sorprendentes y acción, mucha acción, la trama se desarrolla ante nuestros ojos como si de una película se tratara. Y nos traslada a Irak, a un escenario que estamos acostumbrados a ver en los telediarios, pero no en un libro.

Entre Bagdad y Basora, los policías liderados por Kassem Homan tendrán que enfrentarse a compañías de seguridad privadas como Red Horse, a insurgentes, a terroristas de Al Qaeda, al Gobierno de Estados Unidos, a los grupos armados que luchan por controlar el país, a las mafias. Y todo en un escenario en el que nada es lo que parece y no se puede confiar en nadie.

Pero los coches bomba, los atentados, los disparos, las bombas, las armas, los espías, los traidores, los informantes no son nada comparado con el miedo, el pánico, el terror que atenaza, ahoga, paraliza y asfixia a Kassem. Porque sabe que en Bagdad y, sobre todo, en Basora, hay mucha, demasiada gente que le tiene ganas, muchas ganas. Quieren matarlo, secuestrarlo, torturarlo. Lo quieren muerte, bien muerto. Se quieren vengar. Porque él torturó, secuestró, maltrató, ejecutó y mató a sus hermanos, a sus hijos, a sus padres, a sus maridos. A mucha gente. A demasiada.

Y él lo sabe, pero el amor que siente por su hijo es más fuerte que todos esos fantasmas que le persiguen por todo Irak. Lo único que desea es acabar con el caso lo antes posible, cuanto antes, para poder volver al orfanato en el que cuida de su hijo y de otros muchos niños, huérfanos de verdad, las auténticas víctimas de la guerra.

Pero él también es una víctima del régimen de Sadam Hussein. Un régimen que le convirtió en un monstruo, un desalmado, un salvaje, un animal sin corazón, sin alma, sin conciencia. Lleno de odio, de violencia, de rabia, de ira. Un monstruo que creía enterrado en lo más profundo de su ser y que ahora ha vuelto con más fuerza que nunca.

Aun así, en ningún momento me he visto capaz de juzgar a ninguno de los personajes de esta historia y mucho menos a Kassem. ¿Quién no estaría dispuesto a todo con tal de salvar la vida de un hijo? ¿Quién no se convertiría en un monstruo viviendo en un país en llamas, un auténtico infierno en el que lo único que importa es sobrevivir, al precio que sea?

Junto con la ambientación y la trama altamente adictiva, fascinante y frenética lo que más me ha gustado de esta historia es su final. Tan sorprendente e imprevisible como el resto de la historia. Porque en esta novela nadie es quien dice ser. Y vosotros, ¿queréis saber quién viajaba en el Humvee Bravo Tango Siete y qué ocurrió con el contratista?

La reseña original la puedes leer aquí.

Muchísimas gracias, Goizeder por esta reseña.


La historia de Bravo Tango Siete, el Contratista transcurre en Bagdad y, sobre todo, en Basora tras la caída de Sadam Hussein.  Un contratista de seguridad estadounidense es secuestrado por la insurgencia y la policía del nuevo Irak quiere convencer al mundo de que puede resolver la situación. Para lograrlo forma un heterogéneo grupo de agentes sunitas y chiítas con un exmiembro de la policía secreta de Sadam al frente.

La mayor originalidad de la novela radica precisamente ahí: en que sus protagonistas son iraquíes. Algo de agradecer por el novedoso punto de vista que aporta, por adentrarnos con otra perspectiva en un mundo que solo conocemos por los medios de comunicación y las películas occidentales. Para el lector occidental es cierto que supone un pequeño esfuerzo extra quedarse con los nombres de sus protagonistas, pero es un pequeño peaje que merece la pena pagar.

Ha sido muy bien documentado “con libros, hemeroteca, y sobre todo con medios extranjeros” cuenta su autor, el periodista madrileño de 20minutos.es David Yagüe, que se decidió a ubicar en Irak su primera novela influenciado por otro libro y por otro escritor: “mi interés por Irak surgió tras un trabajo anterior en el que estuve en contacto con un artista iraquí que había sido represaliado por Sadam y que escribió Yo luché contra Sadam”.

“Tenía más interés en centrarme con iraquíes, que los estadounidenses rescaten a otros estadounidenses está muy visto. Protagonizada por contratistas sí que he encontrado una novela, y también alguna con protagonistas iraníes, por no iraquíes”.

Un investigador a la deriva

El hilo conductor es Kassen Homanun antihéroe complejo, un amante padre capaz de torturar para obtener una declaración, un personaje que roza la desesperación y que confunde sexo y amor. Un hombre ni valiente ni cobarde, dado a los remordimientos. Un tipo de una violencia irreflexiva, capaz al mismo tiempo de grandes sacrificios. Un ser humanoconsecuencia de su tiempo, su etnia, su familia y su nacimiento.

Se trata de un personaje que avanza por la mayor parte de la trama sin tomar las riendas empujado por unos y por otros.

Recuerda a esos viejos sheriffs cinematográficos obligados a desempolvar su colt, a los detectives de novela negra enfrentados al tiempo al hampa y a la policía corrupta. A fin de cuentas Bagdad y Basora son ciudades sin ley, o mejor dicho, supeditadas a la ley del más rápido desenfundando. Como en el también polvoriento Viejo Oeste o el Chicago de los años 30.

“Lo que pasaba en Irak pedía a gritos una novela negra. Iba a ser una novela de espías, pero según me documentaba se acabó convirtiendo en una novela negra, que a mí es un género que siempre me ha gustado más”, reconoce Yagüe.

Yagüe no tiene interés en juzgar a su protagonista ni en presentárnoslo de un modo digerible. Kassen, como el resto de personajes, es como es. Cuesta identificarse con él. De hecho a la mayoría de los lectores no les caerá precisamente simpático, pero le podemos entender perfectamente ya que el escritor dedica gran parte de su obra a explicarnos sus motivaciones y procesos mentales.

David Yagüe no se identifica con ninguno de sus personajes y sabe que los lectores tampoco lo harán: “Era algo premeditado, los lectores del libro no han sido educados en la violencia, no viven en situación de guerra. Es normal que no se sientan indentificados. De hecho el protagonista es más un hombre que recurre a la solución fácil, a la violencia, que un investigador. No es precisamente Sherlock Holmes“.

Pero hay más en Bravo Tango Siete, el Contratista. También tenemos operarios del terrorismo, niños que juegan a la pelota (y a juegos mucho más peligrosos), ‘femmes fatales’ veladas y por supuesto, mercenarios y contratistas. Todos ellos poliédricos, nada simplificados.

Todo lo contrario que la prosa del autor, que es directa, sin recovecos. David Yagüe esespecialmente hábil retratando la acción de un modo evocador y al mismo tiempo ordenado y claro. Muchos buenos escritores, como muchos buenos cineastas, cuando llega la hora de mostrar acción desenfrenada acaban creando confusión en su público, por eso otros tantos directamente se saltan esas escenas. Yagüe las domina a la perfección

El escritor ya está trabajando en una nueva novela “histórica y de aventuras completamente diferente”, pero no ha descartado regresar a Irak o recurrir de nuevo al inspector Kassen Homan. “Estaba muy seguro de que no habría continuación, ahora no lo tengo tan decidido. Lo que no haré será volver a los contratistas, ese tema ya está cerrado”.

Aquí está la información original en 20minutos.es, firmada por Melisa Tuya, que también ha reflejado algunas opiniones sobre el libro en su blog personal (¡Muchísimas gracias!).

Cuando la colocaron en la home de la web, utilizaron una foto (esta): la de unos niños iraquíes jugando al fútbol en una calle. Los que ya os habéis leído la novela, sabréis que está muy bien traída.