Posts etiquetados ‘irak’


Mi buen amigo Nacho Segurado (historiador, periodista y bloguero, entre otros del muy interesante Europa Inquieta), acaba de reseñar en Best Seller Español la nueva edición de Bravo Tango Siete. El contratista. Que alguien tan interesante como Nacho, escriba cosas como ésta sobre la novela de uno, emociona.

Ha transcurrido más de una década desde la caída de Sadam Hussein, pero Irak sigue siendo foco prioritario de la atención internacional diplomática, militar y periodística. Hace unos días, el informe anual sobre terrorismo que publica el Departamento de Estado de EEUU volvió a señalar al país como uno de los avisperos donde se libra la batalla contra el terror.

Irak, además, es la cuna de la principal amenaza hoy para Occidente y el mundo musulmán: los ultrafanáticos del autodenominado Estado Islámico. Aunque sea por una situación perennemente trágica y dicho con un punto de respetuosa frivolidad, Irak nunca pasa de moda.

Quizá por eso, y por que la novela en sí misma lo merece, la publicación en formato digital de Bravo. Tango. Siete: El contratista (Editorial Roca, 2015), la opera prima de David Yagüe, merece de nuevo un comentario. Me encargo yo, que de acuerdo, soy su amigo, pero también soyespero que sea broma un crítico mordaz. Allá voy.

El contratista un thriller bélico (un conflicto clásico: por un lado político, por otro personal y sentimental) que se desarrolla en la posguerra iraquí, en ese caos sectario, de mercenarios y ajustes de cuentastiene hoy, unos años después de su primera publicación, distintas lecturas.

Por un lado es una novela de acción (el secuestro de un mercenario estadounidense desencadena una operación policial, una alianza contra natura de chiíes y sunníes para dar con él), que ya desde el primer capítulo no da tregua y que te sumerge con naturalidad y sencillez en un conflicto con múltiples aristas. En este sentido, recto por así decirlo, el libro no defraudará. Tiene los mimbres adictivos que toda narración requiere.

Pero hay otra lectura más profunda (que no excluye la primera, por supuesto). Cualquiera de vosotros que abra por primera vez Bravo. Tango. Siete tendrá la sensación casi instintiva de estar ante el episodio piloto (por cierto, el libro bien podría ser la base de un guion televisivo) de nuestro presente. Lo que en el año 2003 se pensaba que era el final de una época, y de iure así fue (Sadam fue derrocado), al cabo ha sido algo más: el comienzo de otra. De bandos más imprecisos y de resultado todavía más impredecible.

El papel de EE UU en la guerra de Irak, tan patoso como ambiguo, que David retrata de manera formidable a través de los personajes que componen la novela (personajes fuertes, tiernos a veces, pero con un punto de antipáticos), es uno de los predecentes directos de la situación actual del país y de todo Oriente medio. Hay una frase fundamental del libro que resume muy bien aquellos polvos de los que vienen estos lodos: “Los contratistas son unos bastardos que creen que son vaqueros e Irak es su OK Corral particular”. Un pensamiento bajo el que subyace mucho de lo malo que ha pasado en Irak desde entonces. La espantada estadounidense, el caos gubernativo y el ISIS.

La reseña completa aquí.


Desde hace unos días ya está disponible en todas las plataformas digitales la nueva edición revisada de Bravo Tango Siete El contratista, mi primera novela.

Entre los cambios, está su nueva y espectacular portada que han diseñado su nueva editorial, Roca. ¿Qué os parece?

Además, deciros que está a un precio muy bueno: 4,99 euros (algo más barato en Amazon).

Yo, sobra decirlo, estoy emocionado. A los que no conocéis aún esta historia… ¿Queréis algún argumento más para leerla? Blogueros, periodistas y lectores, ya han dado los suyos.

bt7

Reseña en Libros que hay que leer

Publicado: septiembre 13, 2012 en Reseñas
Etiquetas:, ,

Otra reseña muy elogiosa de la novela en Libros que hay que leer. No tiene desperdicio

 

Si bien “Bravo tango siete el contratista” es la primera novela de David Yagüe, para nada parece la obra de un novato. Y es que, en realidad, no lo es: novelas no habrá escrito pero su experiencia en el ámbito literario y periodístico es grande (como podéis ver en su ficha de autor) y eso se nota. Y mucho.

David ha construido un thriller trepidante, con muchísima acción, que en muchos momentos parece una de esas películas de acción protagonizadas por Sylvester Stallone, Bruce Willis o alguno de esos otros actores especializados en cine de acción.

La acción nos sitúa en el Irak post-Saddam. Un país que todavía vive en tensión, con grupos insurgentes y terroristas pululando por doquier y americanos metiendo constantemente las narices en la vida de la población. El secuestro de un mercenario (un contratista de seguridad como, más finamente, se les llama) es la excusa para el desarrollo de una trepidante historia donde todos son malos y donde cada uno va a lo suyo sin saber de quién se puede fiar (si es que se puede uno fiar de alguien en unas circunstancias como ésas).

Curiosamente, el protagonista de la novela, Kassem, es “un malo”. Fue miembro de la policía secreta de Saddam Hussein, ésa que hizo vivir tan malos momentos a la población y durante esos años hizo de todo: la tortura y el asesinato no supone un secreto para él. Sin embargo, tras la muerte de Saddam consiguió desaparecer con su hijo y el gobierno le cree muerto. Digo que curiosamente el protagonista es “un malo” porque los novelistas normalmente eligen buena gente para protagonizar sus novelas, de tal manera que el lector coja al protagonista un cierto cariño que haga que se meta más en la trama. Pero Kassem es malo, sin paliativos. Cierto que actuaba cumpliendo órdenes y cierto que tiene remordimientos por lo que hizo pero también lo es que, si se le lleva al límite, no dudará en volver a hacerlo. Y al límite le llevan para que acepte la misión que le encomiendan: o rescata al americano o su hijo morirá.

 

¡Muchísimas gracias LAKY!

Reseña en Literaturas

Publicado: septiembre 13, 2012 en Reseñas
Etiquetas:, ,

El Thriller es un género usualmente maltratado en la literatura. Algo así como el “cine comercial”. Una especie de Indiana Jones literario que suele despreciarse a priori, en aras de no se sabe bien qué.

Pues dicho esto y superados los prejuicios, David Yagüe ensambla su opera prima sin complejos y con oficio, para construir una novela entretenida en la línea de la tradición anglosajona. La premisa de la historia, el secuestro de un Contratista americano a manos de la insurgencia en el Irak post Sadam, sirve para ofrecer un fresco del conflicto lleno de ambigüedades, sin dejar de lado un propósito firme y decidido por ofrecerle al lector un entretenimiento ameno y una oportunidad para reflexionar.

Más allá de la trama y sus aristas, el autor se preocupa por reflejar las diferencias culturales, vitales y de conciencia, entre dos mundos que parecen condenados a enfrentarse, sin dejar nunca de lado el aspecto meramente humano del conflicto y los sentimientos que lo alimentan. El miedo, la violencia extrema, el odio, la codicia…

Para articular la trama el autor se vale de una ambientación creíble y un estilo conciso puesto al servicio de la acción. Un ejercicio dinámico en el que se persigue el ritmo por encima de otras consideraciones estéticas y que logra despertar en el lector una sensación casi visual, que engarza, a mi modo de ver, con el aire cinematográfico de toda la novela.

Dentro de su estructura, periodística y escueta, a ratos emparentada con los informes militares y profusamente documentada, David Yagüe mantiene, a lo largo de la narración, una voluntad, más o menos soterrada, por arrojar luz a las tinieblas. Por encontrar una brizna de cordura en el desierto, la destrucción, la guerra. Un esfuerzo por mantener el pulso a sus personajes sin abandonarles del todo a la espiral de violencia que les rodea. Aunque esos mismos personajes puedan, a veces, resultar estereotipados,  mantiene la impresión de que no se alejan demasiado de la realidad. Una realidad que por momentos resulta imposible de abarcar en toda su amplitud. Aunque eso tampoco importa. Lo que importa es que el relato mantiene vivo el interés del lector y funciona.

¡Muchas gracias Irene R. Aseijas! Podéis leer la reseña original aquí.



Os dejo una reseña y entrevista que me ha hecho el escritor e historiador Jesús Hernández en su blog ¡Es la guerra! Muchísimas gracias a Jesús y a sus lectores.

Cuando el amigo David Yagüe, al que conozco porque colaboraba también con la editorial Nowtilus, me dijo que había publicado su primera novela, BRAVO TANGO SIETE. EL CONTRATISTA me alegré mucho. Sé lo difícil que es conseguir a un autor novel que le publiquen su primer trabajo, así que ya sólo eso es un triunfo. Cuando tuve el libro en mis manos, la pinta no podía ser mejor; una portada muy lograda y un tema, el Irak post-Sadam, que prometía acción.

Sin embargo, tengo que confesar que el hecho de ser su primer libro me predisponía a afrontarlo con espíritu indulgente y comprensivo; en mi caso, por ejemplo, hasta el séptimo y octavo libros no alcancé un nivel del que ahora me pueda sentir plenamente satisfecho, por lo que es lógico que la obra de debut de un autor muestre limitaciones y más al afrontar un tema tan lejano y complejo como el propuesto.

Pero mi sorpresa llegaría cuando comencé a leer el libro y tuve la sensación de estar leyendo la obra de cualquier reputado autor norteamericano de best-sellers. En él se une la literatura bélica, con pasajes cargados de adrenalina, y la novela negra y de suspense. Realmente, no podía creerme que fuera la obra de un autor novel. Conforme avanzaba en su lectura, el interés iba aumentando y no podía dejar de leerlo, pero temía que el final no estuviera a la altura de lo anterior; sin embargo, eso no pasa, y el final cumple todas las expectativas. Total; un libro redondo y que se lee de un tirón.

Pues no soy yo el único que habla bien de BRAVO TANGO SIETE, como podéis comprobar AQUÍ.

Podría hablaros más del libro, pero mejor hablamos directamente con el autor, que ha accedido amablemente a pasar por ¡ES LA GUERRA!.

David, ¿cómo surgió la idea de escribir la novela?

Fue una suma de muchos factores. Desde antes de estudiar periodismo, Irak, lo que allí pasaba y los juegos internacionales que desataba, me ha fascinado. Cuando ocurrió la Guerra del Golfo, en el 90-91, recuerdo con nitidez aquellos informativos con las imágenes de los bombardeos nocturnos de Bagdad y solo era un crío. Se me grabaron. En 2003, ya estaba dando mis primeros pasos profesionales y me ocurrió lo mismo con la invasión. Años después leí las noticias sobre los escándalos de los contratistas de seguridad y surgió la idea de la novela. Mi pasión por el género negro y el thriller hicieron el resto.

El libro denota un exhaustivo conocimiento de la realidad iraquí, propio de un corresponsal de guerra en la zona. ¿Contaste con asesoramiento experto?

Gran parte de la documentación de la novela es más trabajo de ratón de biblioteca que de periodista de campo. Rastreé libros sobre Irak en español y en inglés y gracias a Internet pasé horas y horas en hemerotecas de diversos medios de comunicación. Horas y más horas de lectura. También leí memorias, blogs y entrevistas de periodistas que estuvieron allí, de soldados y de iraquíes, que me dieron gran cantidad de detalles y de sensaciones más vivas.

Y también utilicé experiencias que vivió Basim Yoni, un iraquí al que conocí porque promocionaba su libro de memorias (escribió Yo luché junto a Sadam junto al documentalisa Clemente Tribaldos). Esto ocurrió mucho antes de que la idea del libro llegara a estar formada, pero muchos de las detalles e historias que escribió y contó durante aquellos meses acabaron de alguna manera en la historia de Bravo Tango Siete. El contratista.

En el libro también se nota que conoces la cultura popular árabe, ¿de dónde procede ese conocimiento?

Lo dices por el diálogo sobre la música que tienen los policías, ¿verdad? A mucha gente le ha sorprendido ese pasaje. Creo que cuando dos personas hablan, aunque sea de temas profesionales, acaban saliendo sus gustos musicales, lo que leen, sus aficiones, etc. Esos detalles acercan a los personajes al lector y me ayudaron a mí a acercarme a mis personajes, estoy convencido. ¿De dónde saqué esa información? Aquí Internet se volvió a revelar como la gran herramienta que era. Busqué en páginas web, medios de comunicación árabes, sobre cantantes de moda, conocidos, y luego buscaba sus canciones y las escuchaba. Acabé escribiendo partes de la novela con ellas sonando en los altavoces del ordenador. Algunas canciones me acabaron gustando, la verdad.

Aunque la novela no es larga, se nota que hay detrás un gran trabajo, como la elección de los verbos y adjetivos idóneos, o una profunda revisión para dotarla de un gran dinamismo, ¿Cuánto tiempo tardaste en escribirla?

Fueron nueve meses de trabajo casi continuado. Hubo algún parón entre medias, porque, aunque el grueso de la documentación ya estaba realizada antes de escribir, necesité parar para buscar algunos datos concretos, imágenes de algunos lugares o información sobre sucesos reales que ocurrieron en Irak.

El libro parece un guión cinematográfico.¿Crees que algún día podría llegar esa historia a la gran pantalla?

Ojalá, aunque no creo que sea una historia que case mucho con el actual cine español ni con la situación económica. Si a algún productor de Hollywood le interesa la historia le recibo con los brazos abiertos, aunque un conocido que trabaja en el cine y viaja habitualmente a Los Ángeles ya me dijo que la guerra de Irak y ciertos temas relacionados como los que trato en la novela no convencen mucho a las grandes majors.

Lo de que el libro parezca cinematográfico… No lo puedo evitar, vengo de una generación marcada por la televisión y el cine y adoro el cine, así que me ha influido muchísimo. Supongo que los chavales de ahora que acaben siendo escritores dirán que les influyeron los móviles y las redes sociales. Y seguramente nosotros diremos, con razón, que nos quedamos con la influencia del cine. Suena mucho más romántico y narrativo ¿verdad?

¿Cuál es tu balance de tu primera experiencia como novelista? ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Mi balance es muy positivo, a pesar de que el mundo editorial tiene bastante de jungla y te llevas sorpresas y chascos. Aun así, he salido muy contento y tengo ganas de más. Así que, volveré. Acabo de terminar una novela bastante diferente -una novela histórica de aventuras ambientada en un conflicto poco conocido pero muy sugerente- y ya estoy en contacto con algunas editoriales para su publicación.

Pues gracias, David, y mucha suerte con la novela, que seguro que alcanza un gran éxito y te abre las puertas para que tus próximos proyectos vean la luz. Felicidades por tu libro y esperamos ya tu próximo trabajo.

El post original lo tenéis aquí.


Gran reseña en la revista Esquire de junio. El también escritor Javier Márquez (autor de la estupenda Letal como un solo de Charlie Parker) escribe de Bravo Tango Siete lo siguiente:

Un excelente debut para una firma ya bien conocida en el mundo de la crítica literaria. Yagüe plantea un ‘thriller’ en la mejor tradición del maestro Forsyth, ambientado en el Irak post Sadam y en el que desarrolla una trama de un rescate, con mucho sabor a género negro, alrededor del polémico tema de las compañías de seguridad privada. Bien documentado y con ritmo trepidante, tanto que se lee de una sentada.

En la misma página comparto “escaparate” con Ignacio del Valle y José Carlos Somoza, todo un lujazo.